Trocadero Shoes

Cómo decidir correctamente el calzado para niños

Muchas veces no somos conscientes de la importancia que juegan los pies de los niños a la hora de escoger calzado para ellos. Son una parte de su cuerpo que, constantemente, están en periodo de crecimiento y por lo tanto debemos cuidar minuciosamente. Una buena elección de calzado para niños puede prevenir futuros problemas podológicos. Por ello, debemos ser conscientes de recomendaciones básicas a la hora de escoger calzado. En el artículo de hoy os traemos algunos consejos cobre cómo decidir correctamente el calzado para niños.

Lo primero que debemos saber es que la edad recomendada para hacer la primera visita al podólogo serían los cuatro o cinco años. Un estudio biomecánico y realizar una visita al año de manera frecuente son factores que contribuyen a comprender el tipo de pisada que tiene el niño y poder ajustarnos a las necesidades específicas. Focalizando en el tema principal, vamos a dar consejos sobre el calzado del niño según la etapa de vida en la que se encuentra.

En los primeros 18 meses de vida los bebés no necesitan zapatos, pues es la época en la que empiezan a gatear y dan los primeros pasos. De hecho, que vayan descalzos es lo que más se recomienda para mejorar el desarrollo sensorial del bebé.  El hecho de cubrir los pies del niño en edades tan tempranas puede condicionar el crecimiento.

Desde los 18 meses hasta los 4 años es cuando los niños empiezan a andar de manera más firme. Lo recomendable para esta segunda fase es el calzado de velcro con objeto de hacer más sencillo su uso. En cuanto a la talla, lo ideal es dejar 1 cm entre los dedos y la punta del zapato en cuestión. Si el zapato no se ajusta lo suficiente al pie del bebé puede causarle rozaduras o escozores.

En el periodo de los 4 a los 7 años el calzado debe ser sujeto y flexible con objeto de permitir el máximo movimiento de las articulaciones del pie sin que sufran presión alguna. Es la edad idónea para que aprendan a atarse bien los cordones, lo que ayudará a proporcionarles un agarre mayor y una estabilidad favorable.

De los 7 años en adelante el calzado debe tener más estabilidad en la zona del talón y contar con cordones para ajustarlos a la medida del niño. Debemos tener en cuenta las superficies en las que se mueve el niño y el tipo de actividades extraescolares que puede realizar. Por ejemplo, el material del zapato no será el mismo si sabemos que va a jugar a fútbol o si no.

¿Qué factores debemos tener en consideración a la hora de adquirir el calzado?

  • Debemos comprobar con frecuencia el tamaño del zapato y su adaptación al pie del niño.
  • Los zapatos se adaptan a cada pie. No se recomienda reutilizar zapatos de otros niños ya que puede que la pisada de cada niño sea diferente.
  • Los zapatos deben probarse siempre en ambos pies y deben aportar comodidad y confort desde el primer momento.
  • El tamaño del pie varía en un 4% por la tarde respecto a la mañana. Por esto mismo se recomienda realizar la compra de zapatos por la tarde.

En cualquier caso, los zapatos deben aportar comodidad, ser flexibles y ligeros. Además, la incorporación de una plantilla es ideal para reforzar la musculatura del pie. Las recomendaciones apuntan a que lo ideal es alternar dos tipos de calzado diferentes para dar cabida a la eliminación del sudor del zapato y esquivar la formación de hongos en los mismos.

Otro de los factores importantes que recalcamos es que hay que probarse los zapatos con calcetines puesto que esto hace que el tamaño aumente en algunos milímetros. Lo que no aconsejamos es comprar nunca un zapato de un numero mayor con el objetivo de que el niño, pues podría provocar alteraciones en la manera de caminar o generar dolencias en el pie. Además, la forma de andar del niño puede provocar lesiones en la espalda que a largo plazo pueden desencadenar problemas más graves.

En cuanto a las enfermedades que más se dan por un uso de calzado inadecuado destacan la deformidad de los dedos, dolor plantar, tendinitis y uñeros. Finalmente, aconsejamos, como hemos mencionado anteriormente, las visitas frecuentes al podólogo ya que nos aseguraremos de que no hay ningún problema en los pies de los niños y si los hay, podremos tomar las medidas necesarias para corregirlos.

Esperamos este artículo sirva para enseñaros acerca de este tema y que os sea de ayuda para saber cómo decidir correctamente el calzado para niños. Si tenéis alguna duda sobre este tema o queréis añadir más consejos que puedan ser de utilidad no dudéis en poneros en contacto con nosotros. ¡Nos vemos en el próximo artículo!

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